
La soldadura es el punto de mayor concentración de tensiones en cualquier estructura o tubería metálica. Es donde más falla, donde el defecto es menos visible y donde las consecuencias de una falla son más graves. Por eso, la inspección de soldaduras con técnicas no destructivas no es un requisito burocrático — es ingeniería básica de integridad estructural.
Las técnicas de ensayo no destructivo más utilizadas para inspección de soldaduras son dos.
Los líquidos penetrantes detectan discontinuidades superficiales — grietas, poros, falta de fusión — en materiales no porosos. El proceso consiste en aplicar un líquido de alta capilaridad sobre la superficie limpia, dejarlo penetrar en cualquier discontinuidad y revelar su presencia con un revelador que hace visible la indicación. Es una técnica de bajo costo y alta sensibilidad para defectos superficiales.
Las partículas magnéticas detectan discontinuidades superficiales y sub-superficiales en materiales ferromagnéticos. Al magnetizar la pieza y aplicar partículas magnéticas, los defectos generan campos de fuga que atraen las partículas y hacen visible la indicación. Es más sensible que los líquidos penetrantes para defectos sub-superficiales en aceros.
En tuberías de procesos a presión, la inspección de soldaduras es requisito normativo en Chile para habilitación de nuevas instalaciones y después de reparaciones. En estructuras metálicas de soporte en faenas mineras, el DS 132 establece obligaciones de inspección periódica de integridad estructural.
Una soldadura que pasa inspección visual puede tener defectos internos que solo las técnicas NDT detectan. Y un defecto interno en una tubería a presión o en una estructura de soporte no avisa antes de fallar.


